Mojada en la penumbra
Hola, soy lucy, volvà para relatarles mi nueva hazaña, de nuevo "solo" salà en la noche, pero ahora fue un poco más exitante, al menos para mi, ya que ahora no cortaron las luces, y las calles estaban bien iluminadas...
Estaba demasiado aburrida en mi recámara haciendo absolutamente nada ayer, 17 de dic, y neta no podĂa estar más aburrida, asĂ que me puse a leer un poco, relatos e historias de esta página jajaja y comencĂ© a calentarme un poco, entonces me entrĂł la idea de volver a salir, aunque en un principio la dude un poco, ya que obviamente ahora sĂ habrĂa luces en las calles, además que era bastante más temprano, eran las 10 de la noche, pero las ganas de salir de nuevo crecĂan dentro de mĂ cada vez más y más, me asomĂ© a la ventana y vi que no habĂa nadie en la calle, no se movĂa ningĂşn auto ni tampoco se veĂan autos en la avenida, eso me motivĂł bastante, igual seguĂa dudándolo, pero estaba mucho más motivada, asĂ que tomĂ© un par de botas negras y mi conjunto de lencerĂa azul, me cambiĂ©, me hice una cola de caballo en el cabello y apaguĂ© todas las luces, sabĂa que, aunque mis padres ya no salĂan de su recámara, aun seguĂan despiertos, asĂ que tuve especial cuidado en no hacer nada de ruido al abrir la ventana, o al salir, cuando estaba caminando por la corniza me acordĂ© lo que sentĂ la primera vez que me salĂ hace poco, la adrenalina, el miedo, EL FRĂŤO!!!!!!!!!!!!!!!!! sentĂa lo mismo, pero multiplicado ahora que la calle si tendrĂa luces y las personas podrĂan verme más facilmente, me entraba por momentos un miedo que nunca en mi vida habĂa sentido!!! pero igual me ganaba la exitaciĂłn y la adrenalina de solo pensar que la gente podrĂa verme o quizás hasta acercarse a mĂ, cuando estaba en el patio, frente a la puerta de afuera, lo pensĂ© dos veces antes de abrirla y salir, y si alguien me veĂa? si de pura casualidad algĂşn vecino o conocido se daba cuenta? lejos de quitarme las ganas de salir, como deberĂa haber sido, cada que pensaba en algo por el estilo me daban aĂşn más ganas de estar afuera, asĂ que abrĂ la puerta y sin siquiera asomarme a ver si no habĂa nadie, me salĂ y la emparejĂ© detrás mio...
cuando salĂ y di vuelta a la esquina, y vi la calle, sola, totalmente iluminada, un par de autos pasar por la avenida y sentir una ráfaga de aire helado que me golpeĂł con fuerza, me di cuenta que de verdad esto es lo que más me gusta hacer, no lo cambiarĂa nunca, hasta ahora absolutamente nada de lo que hice me causo tanto placer, comencĂ© a caminar por la calle con direcciĂłn a la avenida, con cada paso que daba, cada que el tacĂłn sonaba en la noche, volteaba a ver a cada ventana, a cada calle, dentro de cada carro que estaba estacionado en la calle, pidiendole a dios que no hubiera nadie que me viera, y al mismo tiempo, deseando que de hecho si llegasen a verme y se acercaran a mĂ, el solo pensarlo me llenaba de exitaciĂłn y me provocaba el mayor miedo de mi vida, caminĂ© con todo el miedo de mi existencia hacia la avenida, al llegar, y considerando que aun eran apenas las 10, me escondĂ en el árbol que esta en la esquina para cerciorarme que no vinieran autos y poder cruzar la avenida hasta el camellĂłn, cuando vi que por ninguno de los dos carriles se acercaba nadie, crucĂ©, lleguĂ© al acueducto, pero habĂa olvidado que los lunes dejan correr el agua para abastecer la ciudad en la semana, y estaba tan al tope que parecĂa un rĂo, pensĂ© en regresarme e intentarlo otro dĂa, pero me vi obligada por las circunstancias a hacer algo que, obviamente quiero repetir muchĂsimas veces, voltee y vi como un trailer se acercaba a donde yo estaba, venĂa muy rápido, y por mi cabeza solo pasĂł la idea de que el trailero se bajara e intentara violarme, el Ăşnico lugar donde podĂa esconderme fue, escalofriantemente hablando, dentro del mugroso acueducto, no lo pensĂ© dos veces, el trailer estaba casi tan cerca como para poder verme, asĂ que saltĂ© dentro, EL AGUA ESTABA MEGA HELADISIMA!!!!!! y como ya habĂa dicho en mi otro relato, yo mido 1.75, y el acueducto es como de 2 mts, asĂ que tuve que mantenerme a flote, igual no estaba muy fuerte la corriente, pero si me llevĂł un poco lejos de mi calle, cuando pasĂł el trailer y unos carros detrás de el, no se cuantos, me percatĂ© de que ya no venĂan más, asĂ que me aferrĂ© con todo lo que tenĂa a la pared del acueducto, que es de piedra, me lastimĂ© un poco ambas rodillas, pero no iba a dejar que la corriente me arrastrara más lejos por poco que fuera, salĂ del acueducto, entonces supe que haberme metido al agua habĂa sido la peor idea que hubiera tenido, EL FRIO ME ESTABA ******* COMO NUNCA!!!!!!!!! sentĂa mi cuerpo temblar demasiado, tanto que no podĂa caminar bien, mis dientes chocaban bien fuerte incluso me tuve que quitar las botas, ya que de tanto temblar no podĂa caminar con los tacones, me crucĂ© la calle y literalmente corrĂ hasta mi casa, el suelo estaba infernalmente frĂo, pero por alguna razĂłn me gustaba como se sentĂa al pisarlo, me calentaba un poco, pero el frĂo al estar mojada era tanto que no pude pensar en otra cosa que no fuera llegar a mi casa, cuando por fin lleguĂ© y entrĂ© a mi cuarto, me cubrĂ para calentarme y me quede dormida, esta mañana aun tenia puesta la lenceria y el cabello algo mojado, ya era tarde asi que me fui a la escuela con mi ropa interior azul un poco humeda y todo el frĂo del mundo, pero me quedaron muchisimas ganas de volver a salir, y volver a meterme en ese pequeño rio, espero sus comentarios y sugerencias sobre lo que deberia hacer la proxima vez, tengo algunas ideas que quizas les relate mas adelante, si las llevo a cabo, los amo, bye...
Estaba demasiado aburrida en mi recámara haciendo absolutamente nada ayer, 17 de dic, y neta no podĂa estar más aburrida, asĂ que me puse a leer un poco, relatos e historias de esta página jajaja y comencĂ© a calentarme un poco, entonces me entrĂł la idea de volver a salir, aunque en un principio la dude un poco, ya que obviamente ahora sĂ habrĂa luces en las calles, además que era bastante más temprano, eran las 10 de la noche, pero las ganas de salir de nuevo crecĂan dentro de mĂ cada vez más y más, me asomĂ© a la ventana y vi que no habĂa nadie en la calle, no se movĂa ningĂşn auto ni tampoco se veĂan autos en la avenida, eso me motivĂł bastante, igual seguĂa dudándolo, pero estaba mucho más motivada, asĂ que tomĂ© un par de botas negras y mi conjunto de lencerĂa azul, me cambiĂ©, me hice una cola de caballo en el cabello y apaguĂ© todas las luces, sabĂa que, aunque mis padres ya no salĂan de su recámara, aun seguĂan despiertos, asĂ que tuve especial cuidado en no hacer nada de ruido al abrir la ventana, o al salir, cuando estaba caminando por la corniza me acordĂ© lo que sentĂ la primera vez que me salĂ hace poco, la adrenalina, el miedo, EL FRĂŤO!!!!!!!!!!!!!!!!! sentĂa lo mismo, pero multiplicado ahora que la calle si tendrĂa luces y las personas podrĂan verme más facilmente, me entraba por momentos un miedo que nunca en mi vida habĂa sentido!!! pero igual me ganaba la exitaciĂłn y la adrenalina de solo pensar que la gente podrĂa verme o quizás hasta acercarse a mĂ, cuando estaba en el patio, frente a la puerta de afuera, lo pensĂ© dos veces antes de abrirla y salir, y si alguien me veĂa? si de pura casualidad algĂşn vecino o conocido se daba cuenta? lejos de quitarme las ganas de salir, como deberĂa haber sido, cada que pensaba en algo por el estilo me daban aĂşn más ganas de estar afuera, asĂ que abrĂ la puerta y sin siquiera asomarme a ver si no habĂa nadie, me salĂ y la emparejĂ© detrás mio...
cuando salĂ y di vuelta a la esquina, y vi la calle, sola, totalmente iluminada, un par de autos pasar por la avenida y sentir una ráfaga de aire helado que me golpeĂł con fuerza, me di cuenta que de verdad esto es lo que más me gusta hacer, no lo cambiarĂa nunca, hasta ahora absolutamente nada de lo que hice me causo tanto placer, comencĂ© a caminar por la calle con direcciĂłn a la avenida, con cada paso que daba, cada que el tacĂłn sonaba en la noche, volteaba a ver a cada ventana, a cada calle, dentro de cada carro que estaba estacionado en la calle, pidiendole a dios que no hubiera nadie que me viera, y al mismo tiempo, deseando que de hecho si llegasen a verme y se acercaran a mĂ, el solo pensarlo me llenaba de exitaciĂłn y me provocaba el mayor miedo de mi vida, caminĂ© con todo el miedo de mi existencia hacia la avenida, al llegar, y considerando que aun eran apenas las 10, me escondĂ en el árbol que esta en la esquina para cerciorarme que no vinieran autos y poder cruzar la avenida hasta el camellĂłn, cuando vi que por ninguno de los dos carriles se acercaba nadie, crucĂ©, lleguĂ© al acueducto, pero habĂa olvidado que los lunes dejan correr el agua para abastecer la ciudad en la semana, y estaba tan al tope que parecĂa un rĂo, pensĂ© en regresarme e intentarlo otro dĂa, pero me vi obligada por las circunstancias a hacer algo que, obviamente quiero repetir muchĂsimas veces, voltee y vi como un trailer se acercaba a donde yo estaba, venĂa muy rápido, y por mi cabeza solo pasĂł la idea de que el trailero se bajara e intentara violarme, el Ăşnico lugar donde podĂa esconderme fue, escalofriantemente hablando, dentro del mugroso acueducto, no lo pensĂ© dos veces, el trailer estaba casi tan cerca como para poder verme, asĂ que saltĂ© dentro, EL AGUA ESTABA MEGA HELADISIMA!!!!!! y como ya habĂa dicho en mi otro relato, yo mido 1.75, y el acueducto es como de 2 mts, asĂ que tuve que mantenerme a flote, igual no estaba muy fuerte la corriente, pero si me llevĂł un poco lejos de mi calle, cuando pasĂł el trailer y unos carros detrás de el, no se cuantos, me percatĂ© de que ya no venĂan más, asĂ que me aferrĂ© con todo lo que tenĂa a la pared del acueducto, que es de piedra, me lastimĂ© un poco ambas rodillas, pero no iba a dejar que la corriente me arrastrara más lejos por poco que fuera, salĂ del acueducto, entonces supe que haberme metido al agua habĂa sido la peor idea que hubiera tenido, EL FRIO ME ESTABA ******* COMO NUNCA!!!!!!!!! sentĂa mi cuerpo temblar demasiado, tanto que no podĂa caminar bien, mis dientes chocaban bien fuerte incluso me tuve que quitar las botas, ya que de tanto temblar no podĂa caminar con los tacones, me crucĂ© la calle y literalmente corrĂ hasta mi casa, el suelo estaba infernalmente frĂo, pero por alguna razĂłn me gustaba como se sentĂa al pisarlo, me calentaba un poco, pero el frĂo al estar mojada era tanto que no pude pensar en otra cosa que no fuera llegar a mi casa, cuando por fin lleguĂ© y entrĂ© a mi cuarto, me cubrĂ para calentarme y me quede dormida, esta mañana aun tenia puesta la lenceria y el cabello algo mojado, ya era tarde asi que me fui a la escuela con mi ropa interior azul un poco humeda y todo el frĂo del mundo, pero me quedaron muchisimas ganas de volver a salir, y volver a meterme en ese pequeño rio, espero sus comentarios y sugerencias sobre lo que deberia hacer la proxima vez, tengo algunas ideas que quizas les relate mas adelante, si las llevo a cabo, los amo, bye...
7 years ago