Mis Amiguitos
Como ya contĂ© en el relato anterior, la construcciĂłn de los departamentos se detuvo. Esto fue antes de que terminara el ciclo escolar y que yo saliera del jardĂn de niños. De “José” ya no supe nada.
Los dĂas pasaron y semanas antes de salir del jardĂn de niños, “Miguel” nos invitĂł a “Carlos” a “Karla” y a mĂ a su casa a pasar la tarde, asĂ que despuĂ©s de las 4 de la tarde me llevaron a su casa y quedaron en regresar por mĂ a las 7 o bien que avisara si querĂa que vinieran antes. La muchacha que trabajaba en la casa de “Miguel” anoto el nĂşmero de telĂ©fono y dijo que ella avisarĂa.
“Carlos” y “Karla” ya estaban ahĂ. Empezamos a jugar en el patio que era grande, tenĂa tres árboles, cĂ©sped, cuarto de lavado, etc.
Jugamos a varias cosas, naves espaciales, carritos, etc, comimos galletas, en fin una tarde normal puede decirse.
Debo decir que “Karla” era una niña gĂĽerita, de cabello castaño claro, ojos amielados, muy bonitos y siempre usaba vestidos y dos colitas. “Carlos” su hermano era pecoso y bastante creĂdo, contrario a “Karla” que era muy amable. Dos polos totalmente opuestos. “Miguel” por su parte tambiĂ©n era gĂĽerito. Yo convivĂa más con “Karla” y “Miguel” que con “Carlos”. El me caĂa mal y creo que era reciproco.
El punto es que “Carlos” tenĂa cita con el doctor esa tarde y lo iban a llevar, asĂ que su mama paso por ellos, creo eran 5:30. “Karla” no quiso ir, ella querĂa quedarse con nosotros jugando y su mama la dejo no sin antes decirle que no anduviera corriendo ni subiĂ©ndose a los arboles porque no eran juegos de niñas y esas cosas, que volverĂa por ella a las 7 de la noche.
“Carlos” se fue y seguimos jugando. Seguimos en lo que estábamos y entonces “Miguel” dijo que subiĂ©ramos a los árboles que habĂa en el patio de su casa, y nos subimos. “Karla” fue la primera en subir como siempre (tiempo despuĂ©s llegue a la conclusiĂłn de que le gustaba subir primero porque le veĂamos los calzones) y “Miguel” y yo la seguimos, trepamos un poco y luego bajamos porque la muchacha que trabaja en casa de “Miguel” nos dijo que lo hiciĂ©ramos o le dirĂa a la mama de “Miguel”.
Bajamos y entonces le pregunte a “Karla” que sĂ que tenĂa su hermano, dijo que no sabĂa pero que lo tenĂan que llevar. “Miguel” pregunto que si a que jugábamos, “Karla” dijo a los doctores y yo soy la doctora, ustedes los pacientes.
EmpezĂł pues el juego, “Karla” en su calidad de doctora escogiĂł el cuarto de lavado cono consultorio, era amplio y en cierta forma estaba lejos de las miradas, asĂ que el primer paciente fue “Miguel”, yo quede afuera en espera de turno. Al cabo de un rato “Miguel” saliĂł acomodándose la ropa “Te toca” me dijo y pase al consultorio. “Señor, recuĂ©stese aquĂ”, el juego empezĂł primero diciendo letras y palabras, en un momento “Karla” me dijo “sĂşbase la playera”, la cual subĂ un poco dejando el estĂłmago descubierto, me acaricio como buscando algo “DesabrĂłchese los pantalones y bájeselos” obedecĂ a la doctora y baje mis pantalones “tambiĂ©n las trusas” lo hice y deje al descubierto mi pene pequeño, moreno y sin circuncisiĂłn. “Karla” lo miro y lo tomo con sus manos despacio y lo apretaba, se me empezĂł a poner duro, lo siguiĂł acariciando y mi dureza fue total ocasionando que sus caricias dejaran la cabeza de mi verguita libre, “Karla” se detuvo, se acomodĂł mejor y tomando con su otra mano mis testĂculos, los sobo un rato luego se agacho y lo metiĂł en su boca hĂşmeda, chupándolo metiĂ©ndolo todo en su boquita, hizo ese movimiento varias veces, se lo comĂa todo y luego lo sacaba de su boca y lo veĂa. Se incorporĂł y me dijo “Listo, está usted bien, ya se puede retirar”. Me levante y me subĂ la ropa.
El turno tocaba ahora a “Karla” de ser la paciente y ser explorada, asĂ que “Miguel” le dijo “Le toca señora que la revisemos “Si doctores” le desabrochamos el vestido dejándola en sus pantaletitas, se recostĂł y empezamos a explorarla, yo tenĂa la verga dura y “Miguel” tambiĂ©n, el se pasĂł a sus piernas y le quito las pantaletas, vimos su vagina, tocamos sus labios, tambiĂ©n le abrimos las nalgas y vimos su culo, los dos la tenĂamos bien parada, yo acerque mi verga a la boca de “Karla” y se la metĂ en ella, despuĂ©s “Miguel” lo hizo, luego separamos sus piernas dejando su vaginita totalmente descubierta mientras la volvĂamos a tocar, yo le toque el ano y mi verga rosaba sus muslitos. De repente el juego termino.
“Karla” se vistió. Fuimos a la cocina y nos sirvieron nieve. La mama de “Karla” llego por ella. Se despidió de nosotros y quedamos en volvernos a juntar para jugar.
“Miguel” y yo regresamos al patio y jugamos a la pelota un rato más, entonces le contĂ© lo de “José”. Me di cuenta de que se verga se ponĂa dura y la mĂa tambiĂ©n. “Miguel” se quedĂł callado un momento y dijo “No has hecho como lo que “Karla” nos hizo?”, “No” respondĂ, “Yo sĂ, sabe bien, fue el otro dĂa, en casa de “Juan Luis” probĂ© la suya”.
“Juan Luis” viva a la vuelta de la casa de “Miguel”, yo lo habĂa visto de lejos ya que el estaba en la primaria, creo que iba en quinto año y se juntaba con otros chicos de su edad o mayores.
Y no pasaba desapercibido. Jugaba futbol y era portero del equipo de su escuela.
Los dĂas pasaron y semanas antes de salir del jardĂn de niños, “Miguel” nos invitĂł a “Carlos” a “Karla” y a mĂ a su casa a pasar la tarde, asĂ que despuĂ©s de las 4 de la tarde me llevaron a su casa y quedaron en regresar por mĂ a las 7 o bien que avisara si querĂa que vinieran antes. La muchacha que trabajaba en la casa de “Miguel” anoto el nĂşmero de telĂ©fono y dijo que ella avisarĂa.
“Carlos” y “Karla” ya estaban ahĂ. Empezamos a jugar en el patio que era grande, tenĂa tres árboles, cĂ©sped, cuarto de lavado, etc.
Jugamos a varias cosas, naves espaciales, carritos, etc, comimos galletas, en fin una tarde normal puede decirse.
Debo decir que “Karla” era una niña gĂĽerita, de cabello castaño claro, ojos amielados, muy bonitos y siempre usaba vestidos y dos colitas. “Carlos” su hermano era pecoso y bastante creĂdo, contrario a “Karla” que era muy amable. Dos polos totalmente opuestos. “Miguel” por su parte tambiĂ©n era gĂĽerito. Yo convivĂa más con “Karla” y “Miguel” que con “Carlos”. El me caĂa mal y creo que era reciproco.
El punto es que “Carlos” tenĂa cita con el doctor esa tarde y lo iban a llevar, asĂ que su mama paso por ellos, creo eran 5:30. “Karla” no quiso ir, ella querĂa quedarse con nosotros jugando y su mama la dejo no sin antes decirle que no anduviera corriendo ni subiĂ©ndose a los arboles porque no eran juegos de niñas y esas cosas, que volverĂa por ella a las 7 de la noche.
“Carlos” se fue y seguimos jugando. Seguimos en lo que estábamos y entonces “Miguel” dijo que subiĂ©ramos a los árboles que habĂa en el patio de su casa, y nos subimos. “Karla” fue la primera en subir como siempre (tiempo despuĂ©s llegue a la conclusiĂłn de que le gustaba subir primero porque le veĂamos los calzones) y “Miguel” y yo la seguimos, trepamos un poco y luego bajamos porque la muchacha que trabaja en casa de “Miguel” nos dijo que lo hiciĂ©ramos o le dirĂa a la mama de “Miguel”.
Bajamos y entonces le pregunte a “Karla” que sĂ que tenĂa su hermano, dijo que no sabĂa pero que lo tenĂan que llevar. “Miguel” pregunto que si a que jugábamos, “Karla” dijo a los doctores y yo soy la doctora, ustedes los pacientes.
EmpezĂł pues el juego, “Karla” en su calidad de doctora escogiĂł el cuarto de lavado cono consultorio, era amplio y en cierta forma estaba lejos de las miradas, asĂ que el primer paciente fue “Miguel”, yo quede afuera en espera de turno. Al cabo de un rato “Miguel” saliĂł acomodándose la ropa “Te toca” me dijo y pase al consultorio. “Señor, recuĂ©stese aquĂ”, el juego empezĂł primero diciendo letras y palabras, en un momento “Karla” me dijo “sĂşbase la playera”, la cual subĂ un poco dejando el estĂłmago descubierto, me acaricio como buscando algo “DesabrĂłchese los pantalones y bájeselos” obedecĂ a la doctora y baje mis pantalones “tambiĂ©n las trusas” lo hice y deje al descubierto mi pene pequeño, moreno y sin circuncisiĂłn. “Karla” lo miro y lo tomo con sus manos despacio y lo apretaba, se me empezĂł a poner duro, lo siguiĂł acariciando y mi dureza fue total ocasionando que sus caricias dejaran la cabeza de mi verguita libre, “Karla” se detuvo, se acomodĂł mejor y tomando con su otra mano mis testĂculos, los sobo un rato luego se agacho y lo metiĂł en su boca hĂşmeda, chupándolo metiĂ©ndolo todo en su boquita, hizo ese movimiento varias veces, se lo comĂa todo y luego lo sacaba de su boca y lo veĂa. Se incorporĂł y me dijo “Listo, está usted bien, ya se puede retirar”. Me levante y me subĂ la ropa.
El turno tocaba ahora a “Karla” de ser la paciente y ser explorada, asĂ que “Miguel” le dijo “Le toca señora que la revisemos “Si doctores” le desabrochamos el vestido dejándola en sus pantaletitas, se recostĂł y empezamos a explorarla, yo tenĂa la verga dura y “Miguel” tambiĂ©n, el se pasĂł a sus piernas y le quito las pantaletas, vimos su vagina, tocamos sus labios, tambiĂ©n le abrimos las nalgas y vimos su culo, los dos la tenĂamos bien parada, yo acerque mi verga a la boca de “Karla” y se la metĂ en ella, despuĂ©s “Miguel” lo hizo, luego separamos sus piernas dejando su vaginita totalmente descubierta mientras la volvĂamos a tocar, yo le toque el ano y mi verga rosaba sus muslitos. De repente el juego termino.
“Karla” se vistió. Fuimos a la cocina y nos sirvieron nieve. La mama de “Karla” llego por ella. Se despidió de nosotros y quedamos en volvernos a juntar para jugar.
“Miguel” y yo regresamos al patio y jugamos a la pelota un rato más, entonces le contĂ© lo de “José”. Me di cuenta de que se verga se ponĂa dura y la mĂa tambiĂ©n. “Miguel” se quedĂł callado un momento y dijo “No has hecho como lo que “Karla” nos hizo?”, “No” respondĂ, “Yo sĂ, sabe bien, fue el otro dĂa, en casa de “Juan Luis” probĂ© la suya”.
“Juan Luis” viva a la vuelta de la casa de “Miguel”, yo lo habĂa visto de lejos ya que el estaba en la primaria, creo que iba en quinto año y se juntaba con otros chicos de su edad o mayores.
Y no pasaba desapercibido. Jugaba futbol y era portero del equipo de su escuela.
10 years ago