Mi primera masturbación
Como he dicho, había descubierto que mirar a mujeres desnudas era excitante, y de hecho me producía erecciones en el acto. Y como me preguntaba como sería "follar", a veces cogía mi polla con la mano y así me quedaba, pensando que sería eso.
Un día, estaba en una bañera, y empecé a acariciarme la polla. La mezcla de agua y jabón, producía que estuviera resbaladiza y tocarmela me producía cosquillas, muy agradables. Aquel día no tenía prisas y estaba disfrutando del baño, así que seguí tocándome la polla. Esta vez, al pensar en como sería hacer el amor, volví a cogerme la polla, pero esta vez, empecé a mover la mano para producir esas cosquillas. Y sin duda, era mucho más agradable que sencillamente tenerla en la mano o que las caricias sobre la punta. Así que seguí haciéndolo, y descubrí que el placer iba en aumento. Aún así, ingenuo como era, no tenía ni idea de que me acercaba al climax. Y de repente, sin esperarmelo, el placer creció hasta donde no me lo esperaba y empezó a salirme este líquido blanco de la polla! Estaba, confuso y sorprendido... Pero enseguida me di cuenta de que había experimentado mi primer orgasmo! Y aprendiendo yo solo!
Por supuesto, las siguientes semanas (y años, que era un *********te lleno de hormonas!), masturbarme se convirtió en uno de mos pasatiempos favoritos. Lo hacía en el baño, o en mi dormitorio, con ayuda de fotos o sin. De hecho, uno de mis métodos era la fantasía de follarme a todas las chicas de mi clase. Así que tenia una lista de todas, y cada noche me "follaba" a una chica diferente. Hacía la lista entera cada 3 semanas, más o menos, y repetía esa lista una vez que hubiera terminado. No me importaba que la chica que me "tocaba" esa noche fuera de las más guapas o no, e incluso en alguna noche que estuviera especialmente cachondo, el "sexo" era especialmente bueno, aunque no fuera una de las bellezas. Si eso ocurría, la noche siguiente repetía con la misma chica (por no mencionar las miradas apreciativas) que le dirigiría a la chica "de verdad".
Y eso es todo. Han pasado años, y he acumulado buenas (y malas) experiencias, pero recuerdo todavía con cariño esos viejos tiempos!