Ella sabe lo que me inspira la lencería
MARIA COMPRANDO LENCER脥A
Maria hab铆a salido un s谩bado por la tarde a comprar algo de lencer铆a y para ello se dirigi贸 a una tienda bastante grande que hab铆a en una ciudad cercana. Esa noche quer铆a estar especialmente guapa por fuera y por dentro por si surg铆a alg煤n plan interesante. Entr贸 en la tienda y comenz贸 a curiosear por todas las prendas que hab铆a expuestas. Estaba ajena a lo que pasaba a sus espaldas, una de las dependientas no la quitaba ojo, una chica morena con unos ojos verdes que parec铆a una gatita.
Maria sigui贸 vagando por la tienda observando y tocando alguna de las prendas hasta que Ana que era la dependienta se arm贸 de valor y se acerc贸 donde ella.
Necesita algo Se帽orita? Quiere que le ense帽e algo en concreto?---- la dijo a Maria.
Pues si, estaba buscando algo sexy pero sin caer en lo vulgar, que sea elegante vamos--- respondi贸 Maria.
Ana la invit贸 a acompa帽arla hasta uno de los mostradores y le ense帽贸 varios conjuntos de sujetador y braguita o tanga, Maria no se terminaba de decidir y la pregunt贸 a la dependienta a ver cual elegir铆a ella, lo hizo sin mala intenci贸n pero entonces comprob贸 como Ana la com铆a con los ojos y que la verdad era una preciosidad de chica. Ana despu茅s de ruborizarse la dijo que ella se pondr铆a un conjuntito que le acababa de sacar con un sujetador en color rojo de media copa con encajes en la parte de abajo y semitransparente arriba y un tanga que hac铆a como el dibujo de un triangulo lleno de encajes y en la parte dentro del mismo una tela semitransparente y en la parte trasera del tanga tambi茅n encajes.
Ana la acompa帽贸 al probador y Maria entr贸, se empez贸 a desvestir hasta quedar completamente desnuda, era rubia de pelo largo ojos almendrados color miel, labios sensuales, unos pechos generosos con los pezones color caf茅 claro, un culo redondo pero resping贸n y el pubis rasurado salvo por una peque帽a fila de vello p煤bico. Se coloc贸 la nueva ropa intima y abri贸 la cortina.
Que tal me queda?
Ana casi se le cae la baba, se qued贸 con la boca abierta y antes de que pudiera decir nada Maria la atrajo hacia si cerrando la cortina tras de si y la bes贸 en los labios muy delicadamente. Ana hab铆a descubierto hac铆a poco su bisexualidad, ten铆a novio y por su trabajo descubri贸 que las mujeres tambi茅n la atra铆an pero nunca se hab铆a atrevido a dar el paso y ahora estaba ah铆 en el probador de la tienda donde trabajaba bes谩ndose con una.
Ana respondi贸 al beso al principio con mucho pudor solamente labios con labios pero luego Maria logr贸 encender su llama y abrir su boca y lo que era casi un casto beso se convirti贸 en un muy h煤medo beso. Las manos de Maria se mov铆an muy inteligentemente buscando los puntos y zonas er贸genas de Ana encendiendo una llama en su interior que se iba incrementando a cada caricia y cada beso. Ana notaba su co帽o muy mojado pero no pod铆a llegar a m谩s por si acaso la desped铆an as铆 que cort贸 el beso poniendo el dedo en los labios de Maria.
Ana entonces sali贸 del probador y fue al mostrador, all铆 en un papelito apunt贸 su n煤mero de m贸vil, quer铆a que la chica la llamase, Maria sali贸 pag贸 el conjunto y recogi贸 la nota con una sonrisa picara poni茅ndose un dedo de manera sensual en los labios. Cuando lleg贸 a casa llam贸 a Ana por tel茅fono y la dijo si le hab铆a gustado lo que hab铆a pasado respondiendo Ana que se hab铆a mojado entera. Maria la pregunt贸 la hora a la que sal铆a de trabajar y la fue a esperar en su coche.
Ana sali贸 y vi贸 a Maria que la hac铆a se帽as para que fuera donde ella como si fueran amigas de toda la vida, cuando Ana mont贸 en el coche Maria no la bes贸 para guardar las formas pero con la mano acarici贸 el muslo de la chica hasta llegar a su co帽o tapado por una braguita que se encontraba ligeramente h煤meda. Entonces la gui帽贸 el ojo y la dijo que esa peque帽a humedad no era nada que la iba a hacer que eso fuera un charco.
Condujo directamente hasta su casa, aparc贸 cerca del portal y subieron en el ascensor, all铆 Maria comenz贸 a acariciar la cara de Ana y a darla peque帽os besos que ella respond铆a con suaves caricias recorriendo los pechos de su amante, Llegaron al piso y se fundieron en un profundo, largo y muy h煤medo beso que se transform贸 casi en una lucha de lenguas en la que una intentaba encender la llama de la pasi贸n en la otra. Se fueron desnudando camino del dormitorio dejando un reguero de ropa tras de si.
Maria no dej贸 que Ana la quitara la ropa intima, al fin y al cabo, se hab铆a puesto la que hab铆a comprado en su tienda, la hizo sentarse al borde de la cama completamente desnuda y colocando el pie sobre la cama a un lado de la chica se solt贸 el sujetador sosteni茅ndole solo con las axilas para despu茅s dejarle caer y acercar los pechos a la cara de Ana. Esta sac贸 la lengua intentando tocar los pezones, Maria los retir贸 y comenz贸 a bajarse el tanga hasta quit谩rsele del todo, luego la puso los dedos en la boca a Ana y la hizo tumbarse en la cama boca arriba y comenz贸 a besarla muy suavemente en los labios, luego sub铆a a la frente, los ojos, baj贸 a los labios de nuevo, el cuello donde mordi贸 muy suavemente, bes贸 las clav铆culas mientras las manos acariciaban all铆 donde llegaban, los muslos mayormente acerc谩ndose a la vulva de la joven pero sin llegar a tocar el tesoro que encerraba entre sus piernas Ana sobre todo su cl铆toris, quer铆a inflamarla que fuera como gasolina para cuando acercase la llama de la pasi贸n en forma de lengua arrancarla el mayor orgasmo de su vida. Lleg贸 a los pechos y ah铆 a los pezones fue realizando c铆rculos con la lengua humedeciendo alrededor de los pezones mientras eso hac铆a en uno en el otro realizaba el mismo movimiento con uno de sus dedos hasta conseguir que se pusieran duros entonces los apretaba con los labios estir谩ndolos arrancando un gemido de la chica.
Sigui贸 descendiendo y al llegar al ombligo realiz贸 un circulo como si ese punto fuera m谩gico, con la lengua sigui贸 ese viaje de lujuria hasta llegar al pubis a ese monte de venus donde se desatan las m谩s intimas pasiones. Recorri贸 las ingles hasta el perineo y subi贸 por los labios vaginales hasta el cl铆toris, pudo ver como el bot贸n de placer de la chica ya estaba inflamado y duro, entonces fue subiendo hasta quedar en una postura de 69 con ella.
Ana recibi贸 el co帽o de Maria sacando la lengua y acariciando los muslos primero y abriendo los labios de la chica despu茅s como si de una almejita se tratara, los fue pasando con la lengua recogiendo todos sus fluidos, comenz贸 a lamerla con fuerza y rapidez, cuando llevaron un rato Maria cambi贸 de postura y se coloc贸 de lado mirando a la cara de Ana y comenz贸 a besarse con ella mientras con una mano la masturbaba y follaba su co帽o con dos dedos haciendo la otra chica lo mismo. Era un abrazo intimo en el que dos mujeres se hicieron una estallando las dos en un orgasmo ensordeciendo los orgasmos la una en la boca de la otra y al rev茅s.
Se ducharon las dos y durmieron juntas toda la noche, a partir de ese d铆a se convirtieron en amantes y descubrieron un mundo de sensaciones m谩gicas y placenteras.
Maria hab铆a salido un s谩bado por la tarde a comprar algo de lencer铆a y para ello se dirigi贸 a una tienda bastante grande que hab铆a en una ciudad cercana. Esa noche quer铆a estar especialmente guapa por fuera y por dentro por si surg铆a alg煤n plan interesante. Entr贸 en la tienda y comenz贸 a curiosear por todas las prendas que hab铆a expuestas. Estaba ajena a lo que pasaba a sus espaldas, una de las dependientas no la quitaba ojo, una chica morena con unos ojos verdes que parec铆a una gatita.
Maria sigui贸 vagando por la tienda observando y tocando alguna de las prendas hasta que Ana que era la dependienta se arm贸 de valor y se acerc贸 donde ella.
Necesita algo Se帽orita? Quiere que le ense帽e algo en concreto?---- la dijo a Maria.
Pues si, estaba buscando algo sexy pero sin caer en lo vulgar, que sea elegante vamos--- respondi贸 Maria.
Ana la invit贸 a acompa帽arla hasta uno de los mostradores y le ense帽贸 varios conjuntos de sujetador y braguita o tanga, Maria no se terminaba de decidir y la pregunt贸 a la dependienta a ver cual elegir铆a ella, lo hizo sin mala intenci贸n pero entonces comprob贸 como Ana la com铆a con los ojos y que la verdad era una preciosidad de chica. Ana despu茅s de ruborizarse la dijo que ella se pondr铆a un conjuntito que le acababa de sacar con un sujetador en color rojo de media copa con encajes en la parte de abajo y semitransparente arriba y un tanga que hac铆a como el dibujo de un triangulo lleno de encajes y en la parte dentro del mismo una tela semitransparente y en la parte trasera del tanga tambi茅n encajes.
Ana la acompa帽贸 al probador y Maria entr贸, se empez贸 a desvestir hasta quedar completamente desnuda, era rubia de pelo largo ojos almendrados color miel, labios sensuales, unos pechos generosos con los pezones color caf茅 claro, un culo redondo pero resping贸n y el pubis rasurado salvo por una peque帽a fila de vello p煤bico. Se coloc贸 la nueva ropa intima y abri贸 la cortina.
Que tal me queda?
Ana casi se le cae la baba, se qued贸 con la boca abierta y antes de que pudiera decir nada Maria la atrajo hacia si cerrando la cortina tras de si y la bes贸 en los labios muy delicadamente. Ana hab铆a descubierto hac铆a poco su bisexualidad, ten铆a novio y por su trabajo descubri贸 que las mujeres tambi茅n la atra铆an pero nunca se hab铆a atrevido a dar el paso y ahora estaba ah铆 en el probador de la tienda donde trabajaba bes谩ndose con una.
Ana respondi贸 al beso al principio con mucho pudor solamente labios con labios pero luego Maria logr贸 encender su llama y abrir su boca y lo que era casi un casto beso se convirti贸 en un muy h煤medo beso. Las manos de Maria se mov铆an muy inteligentemente buscando los puntos y zonas er贸genas de Ana encendiendo una llama en su interior que se iba incrementando a cada caricia y cada beso. Ana notaba su co帽o muy mojado pero no pod铆a llegar a m谩s por si acaso la desped铆an as铆 que cort贸 el beso poniendo el dedo en los labios de Maria.
Ana entonces sali贸 del probador y fue al mostrador, all铆 en un papelito apunt贸 su n煤mero de m贸vil, quer铆a que la chica la llamase, Maria sali贸 pag贸 el conjunto y recogi贸 la nota con una sonrisa picara poni茅ndose un dedo de manera sensual en los labios. Cuando lleg贸 a casa llam贸 a Ana por tel茅fono y la dijo si le hab铆a gustado lo que hab铆a pasado respondiendo Ana que se hab铆a mojado entera. Maria la pregunt贸 la hora a la que sal铆a de trabajar y la fue a esperar en su coche.
Ana sali贸 y vi贸 a Maria que la hac铆a se帽as para que fuera donde ella como si fueran amigas de toda la vida, cuando Ana mont贸 en el coche Maria no la bes贸 para guardar las formas pero con la mano acarici贸 el muslo de la chica hasta llegar a su co帽o tapado por una braguita que se encontraba ligeramente h煤meda. Entonces la gui帽贸 el ojo y la dijo que esa peque帽a humedad no era nada que la iba a hacer que eso fuera un charco.
Condujo directamente hasta su casa, aparc贸 cerca del portal y subieron en el ascensor, all铆 Maria comenz贸 a acariciar la cara de Ana y a darla peque帽os besos que ella respond铆a con suaves caricias recorriendo los pechos de su amante, Llegaron al piso y se fundieron en un profundo, largo y muy h煤medo beso que se transform贸 casi en una lucha de lenguas en la que una intentaba encender la llama de la pasi贸n en la otra. Se fueron desnudando camino del dormitorio dejando un reguero de ropa tras de si.
Maria no dej贸 que Ana la quitara la ropa intima, al fin y al cabo, se hab铆a puesto la que hab铆a comprado en su tienda, la hizo sentarse al borde de la cama completamente desnuda y colocando el pie sobre la cama a un lado de la chica se solt贸 el sujetador sosteni茅ndole solo con las axilas para despu茅s dejarle caer y acercar los pechos a la cara de Ana. Esta sac贸 la lengua intentando tocar los pezones, Maria los retir贸 y comenz贸 a bajarse el tanga hasta quit谩rsele del todo, luego la puso los dedos en la boca a Ana y la hizo tumbarse en la cama boca arriba y comenz贸 a besarla muy suavemente en los labios, luego sub铆a a la frente, los ojos, baj贸 a los labios de nuevo, el cuello donde mordi贸 muy suavemente, bes贸 las clav铆culas mientras las manos acariciaban all铆 donde llegaban, los muslos mayormente acerc谩ndose a la vulva de la joven pero sin llegar a tocar el tesoro que encerraba entre sus piernas Ana sobre todo su cl铆toris, quer铆a inflamarla que fuera como gasolina para cuando acercase la llama de la pasi贸n en forma de lengua arrancarla el mayor orgasmo de su vida. Lleg贸 a los pechos y ah铆 a los pezones fue realizando c铆rculos con la lengua humedeciendo alrededor de los pezones mientras eso hac铆a en uno en el otro realizaba el mismo movimiento con uno de sus dedos hasta conseguir que se pusieran duros entonces los apretaba con los labios estir谩ndolos arrancando un gemido de la chica.
Sigui贸 descendiendo y al llegar al ombligo realiz贸 un circulo como si ese punto fuera m谩gico, con la lengua sigui贸 ese viaje de lujuria hasta llegar al pubis a ese monte de venus donde se desatan las m谩s intimas pasiones. Recorri贸 las ingles hasta el perineo y subi贸 por los labios vaginales hasta el cl铆toris, pudo ver como el bot贸n de placer de la chica ya estaba inflamado y duro, entonces fue subiendo hasta quedar en una postura de 69 con ella.
Ana recibi贸 el co帽o de Maria sacando la lengua y acariciando los muslos primero y abriendo los labios de la chica despu茅s como si de una almejita se tratara, los fue pasando con la lengua recogiendo todos sus fluidos, comenz贸 a lamerla con fuerza y rapidez, cuando llevaron un rato Maria cambi贸 de postura y se coloc贸 de lado mirando a la cara de Ana y comenz贸 a besarse con ella mientras con una mano la masturbaba y follaba su co帽o con dos dedos haciendo la otra chica lo mismo. Era un abrazo intimo en el que dos mujeres se hicieron una estallando las dos en un orgasmo ensordeciendo los orgasmos la una en la boca de la otra y al rev茅s.
Se ducharon las dos y durmieron juntas toda la noche, a partir de ese d铆a se convirtieron en amantes y descubrieron un mundo de sensaciones m谩gicas y placenteras.
4 years ago